
La historia de la vitivinicultura se remonta a mediados del siglo XVII, cuando desde España, más concretamente de las Islas Canarias, fueron traídas las primeras cepas. Estas primeras plantas, probablemente de la variedad Moscatel, crecían sobre enrejados, produciendo uva para el consumo y para elaboración de vino.
Recién sobre 1870, el inmigrante vasco Pascual Harriague, comenzó su cultivo de 200 hectáreas de Tanat con el fin de elaborar una Industria basada en la uva y en el vino.
Casi al mismo tiempo Francisco Vidiella comenzó a seguir sus pasos con el cultivo de otras variedades traídas desde Europa también.
En el Departamento de Canelones desconocemos cuando se comenzó a plantar viñas, la primera estadística vitivinícola de 1898 muestra una superficie ocupada por viñedos de entre 388 y 524 hectáreas, poco más del 10% del total nacional.
Hoy en día los vinos Canarios se proyectan al mercado internacional como un producto que es embajador de Uruguay y que representa un 70% de la exportación de vino nacional.
En este sentido, la Comuna Canaria y el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INAVI) aunaron esfuerzos para crear lo que no solo será un Museo, sino un centro de aprendizaje continuo y un espacio dedicado al Vino.
El Museo de la Uva y el Vino estará ubicado en el Parque Tecnológico Canario, sito en Elías Regules y Ruta 67, en la ciudad de Las Piedras, declarada Capital de la Uva y el Vino.
Este Museo será inaugurado el próximo 14 de diciembre a las 11:30 horas, momento en el cual abrirá sus puertas al público.